Una tarde silenciosa

Está la tarde silenciosa. Es uno de esos días de frío intenso, de vidrios empañados y de un tronco consumiéndose en la chimenea.

Está la tarde silenciosa. Excepto por dos suaves sonidos.

Oigo débilmente el tictac de un viejo reloj de pared, que marca las horas, los minutos y segundos, señalando la cadencia de un tiempo inexorable.

A mi lado siento otra cadencia, la de tu acompasada respiración mientras duermes, ajena a mis cavilaciones.

Está la tarde silenciosa.

Me relajo y me dejo atrapar entre las llamas, de un azul claro y un naranja cálido. El tronco a medio consumir y yo doblemente hipnotizado.

Está la tarde silenciosa.

Y pienso.

Pienso en lo bonito de romper este silencio con tu sonrisa.

Publicat dins de Microrelats, Racó poètic | Deixa un comentari

Mirar a los ojos

Ha pasado algún tiempo. Siempre es así.

Hemos tenido ocasión de cruzarnos algunas palabras con anterioridad. No es la primera vez que hablamos. Es la primera vez que me miras a los ojos.

No como esas miradas protocolarias que se producen en una conversación. Porque nos miramos a los ojos en silencio. Convendrás conmigo que cuando se mira a los ojos, de esta manera, sobran las palabras. Es el silencio mejor compañero.

Hemos dejado de hablar de manera repentina. Parece planificado, de tan automático y coordinado. Pero el mirar a los ojos no tiene nada de previsión.

Tampoco hemos agotado el tema. Podríamos haber continuado nuestra conversación, pero hay palabras que no existen en más vocabularios que las pupilas.

Te he mirado a los ojos. Y me he sentido reconfortado. Sé perfectamente lo que quieres decir.

Publicat dins de Microrelats, Racó poètic, Reflexions | Etiquetat com a , , | Deixa un comentari

Relato breve Concurso “Mimosa”. Un beso de despedida

Con este relato he participado en el primer concurso de relatos breves “Mimosa”, organizado por el hotel Mandarín, con motivo de su segundo aniversario.

http://www.relatosbrevisimosmimosa.com/

Relatos de no más de 150 palabras y cuya acción tuviera lugar en un patio de manzanas, dado que el jardín que da nombre al concurso, es de reciente creación en el hotel. 

Lo titulé “Mi primer y último beso” y al pasarlo a este blog, le he canviado el título por el que aparece en el encabezado.

 

La primera vez que besé su boca deseé con todas mis fuerzas que fuera la última. No quería imaginar una existencia llena de incertezas, dudas y esperas, de ansiedad por saber cuándo volvería a estar entre sus brazos. La primera vez que besé su boca decidí que me alejaría de ella. Me veía incapaz de resistir cada día, cada minuto, y cada segundo, eternos, entre beso y beso. Fue una decisión meditada, y con ella latente, apreté con más fuerza mis labios y prolongué mi dicha efímera. La primera vez que besé su boca cerré los ojos. Y guardé en mi mente cada movimiento, mi vello erizado, la ternura de su boca, la tensión de sus brazos y su olor afrutado. También el frío incipiente de la noche, y la fragancia del jardín de aquél patio de manzanas donde con un solo beso me dio el resto de mi vida.

Publicat dins de Microrelats | Deixa un comentari

Antes

Este escrito está dedicado especialmente a Aitana, mi hija.

 

Antes fue hace mucho tiempo;

o al menos, a mí, así me lo parece.

Porque de antes ya casi ni me acuerdo.

 

Antes todo era diferente.

Y aunque cerca, lo siento lejano.

No hablo de pasado,

porque antes significa otra cosa.

Es todo aquello que había y ahora ha cambiado.

 

Porque antes no estabas.

Y hoy ya sólo me pregunto

cómo era todo antes de que tú llegaras.

 

Te he de confesar una cosa:

No me atrevo a pensar en el futuro.

O sí, si es contigo, cerca, a tu lado.

Porque al futuro sólo le pido

que antes sea el pasado.

Publicat dins de Racó poètic, Reflexions | Deixa un comentari

En letra pequeña

He visto que a veces escribes en letra pequeña. Cuando lo veo me entra la curiosidad. Pequeña,  pero curiosidad al fin y al cabo. No sé si lo que te motiva a empequeñecerla es similar a mis motivos. Sí, yo, a veces, escribo también en letra pequeña.

No hablo del ordenador. No al cambio de numeración de una letra ya preparada. Cuando hablo de escribir me refiero al papel. A la sensación de abrir la pequeña libreta y entretejer las ideas.

A veces, decía, escribo con letra pequeña.

No es premeditado. De hecho, puede que surja sin más. Aunque he encontrado un patrón inconsciente.  La letra pequeña cobra vida propia cuando descubre lo que voy a escribir. Se empequeñece sin que yo pueda evitarlo. Un poco como Alicia, cuando al ser más pequeña descubre que puede pasar por lugares antes prohibidos, la letra pequeña abre nuevos mundos.

Por eso no me importa escribir en letra pequeña. Aunque después me cueste leerla.

Escribo en pequeño en ciertos momentos. En aquellos que escojo para escribir algunas cosas que veo muy claras. Creo que escribo en letra pequeña cuanto más claro lo tengo. Sólo que de la mente al papel algo pasa.

La letra pequeña tiende a esconderse. Hace confundir los caracteres. La letra pequeña es tímida. De hecho lleva a cuestas ser la expresión de las ideas, y creo que es el peso de éstas el que la empequeñece. Pero hay otras razones.

La timidez de la letra pequeña es también un no querer darse a conocer. Como si guardase un secreto y como si quisiera no desvelarlo. Pero no lo evita, pues la letra pequeña, al contrario de su tamaño, lo que hace es acrecentar el deseo de leerla.

Sí, es eso, escribo en letra pequeña, cuanto más quiero que sea leído.

Que pongas los 5 sentidos en ella. En la lectura de la letra pequeña.

La letra pequeña necesita de la lectura para engrandecerse. De la mía pero sobretodo de tu lectura. Buscando que al pasar otra vez por alguien, así como se volvió pequeña en el viaje de ida, se engrandezca en el de vuelta, y cobre su dimensión real.

Mientras eso ocurre, ahí sigue, pequeña, invitando tímidamente y a gritos a su lectura.

Publicat dins de Reflexions | Deixa un comentari

Bucear

Siempre he admirado a la gente que sabe bucear. Que sienten la llamada del mar y no se conforman con su visión, con un paseo a su orilla, o con un nadar sobre sus olas. Cosas que de por sí ya merecen la pena.

Pero hay quién necesita estar bajo la superficie, mejor dicho, estar EN el mar, en su interior.

Sumergirse. Profundizar.

Y bucear.

Es un poco como con las personas. Admiro a todo aquél que no se queda en la superficie de la vida. Aquellos que no se conforman tampoco, que no sólo pasean por la orilla de su vida, o por la orilla de nuestras vidas.

Personas que se sumergen en nuestra existencia y viven la suya en una gran inmersión vital. Personas que buscan, que se implican, que preguntan, que tienen respuestas, que te miran, que no dejan indiferente.

Estas personas las busco. Porque merecen la pena.

Dicen que cuando pruebas el buceo quedas enganchado. Y que sientes que has de volver a sumergirte.

Que es un mundo nuevo. Que no hay comparación posible.

Dicen que cuando buceas, hay quien lo hace a poca profundidad, y quien puede hacerlo adentrándose en aguas más profundas.

Son aguas con luz menguante pero llenas de vida.

Es un poco como las personas. Y la vida misma.

Podríamos estar plácidamente paseando nuestros pies descalzos. Cómodos. Transitando sin rozar el agua que nos salpica.

Pero también podríamos bucear ligeramente y conocer mejor. Bucear por las primeras aguas cristalinas y romper la barrera inicial, de esas zonas que no conocemos, donde la incipiente oscuridad nos aleja, para adentrarnos sin miedo e iluminar nosotros mismos lo que nos vamos encontrando.

Sin miedo a bucear.

O a pensar, a conversar, a vivir.

Publicat dins de Reflexions | Etiquetat com a , | 1 comentari

Fugaz

Me pareció verte pasar,

fugazmente.

Vi tu estela, sentí tu presencia,

pasaste fugaz,

y te quedaste en mi mente.

 

Publicat dins de Racó poètic | 2 comentaris